El Borde De Su Manto parte 1

REVISION: CRISTIAN VALDEZ

A pesar de todos los cambios ocurridos en la tierra de Israel desde su fundación como Estado, todavía se puede andar a orillas del Mar de Galilea e imaginar cómo hubiese sido cuando Yahoshúa (Yeshúa) ministraba en esos lugares. Casi siempre era seguido por multitudes de gente, ansiosa por oír Su enseñanza.

 Fue a orillas de este mar donde una mujer muy enferma lo alcanzó, desesperada por ser sanada de una enfermedad crónica. Esta historia milagrosa es muy conocida por todos los lectores del Nuevo Testamento. Sin embargo, sucedieron tantas cosas “entre-líneas” que, de nosotros conocerlas, fortalecerían nuestra relación con Yahweh. Esto incluye detalles en torno a flecos, caracoles, autoridad, humildad y alas. Posiblemente estará pensando, “¿de qué se trata todo esto?” ¡Continúe leyendo!

Flecos

En matityah (Mateo) 9:20-22, encontramos la curiosa historia sobre una mujer enferma que recibe sanidad simplemente al tocar la ropa del Maestro: “Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva. Pero Yeshúa, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija: tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva [sana] desde aquella hora.”

En el evangelio de Marcos, encontramos más detalles sobre esta historia: “Luego Yahoshúa(Yeshúa), conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?” (Marcos 5:30-31).

¿Cuál es el hecho significativo del borde del manto de Yahoshúa? A primera vista, parece ser un detalle de poca importancia. Sin embargo, una vez entendemos cómo era el borde de un vestido en tiempos bíblicos, estos pasajes adquieren significado.

La palabra “borde” realmente implicaba la esquina o punta del manto donde se debía ubicar un fleco o borla: “Te harás flecos en las cuatro puntas de tu manto con que te cubras” (Deut. 22:12).

 Cada hombre judío debería utilizar flecos tzi tziot (palabra hebrea, en su forma plural) en las cuatro esquinas o puntas de su vestimenta, según las siguientes especificaciones dadas por Elohim:

“Y Yahwèh habló a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas [o flecos] en los bordes [esquinas] de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Yahwéh, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Elohim. Yo Yahwéh vuestro Elohim…” (Números 15:37-41a).

Por esta razón, en la antigua Israel, los hombres usaban una vestimenta exterior de cuatro esquinas o puntas, y a cada punta amarraban unos flecos, o tzi-tziot. Esta prenda de vestir llegó a llamarse luego el talit, conocido en español como el “manto de oración”.

Pero, ¿por qué flecos? Estos flecos le recordaban a cada hombre judío su responsabilidad por cumplir los mandamientos de Elohim. Actualmente, estos flecos representan las 613 leyes de Yahwéh, de las cuales 365 mandamientos son prohibiciones, y 248 son afirmaciones. Los cuatro flecos en las esquinas también representan las cuatro letras hebreas del Nombre Sagrado de Elohim: yod-hey-wav-hey, Yahwéh.

Debido a que los flecos caían visiblemente desde las cuatro esquinas de la vestimenta en plena vista de todos, incluyendo la de uno mismo, serían un constante recordatorio para caminar según las leyes de Elohim. La palabra hebrea de la que tomamos nuestra palabra “Ley” es jalajá, y significa literalmente “caminar“. Obviamente, el seguir la ley de Elohim es un diario caminar, y para mantenernos en este camino de justicia, necesitamos ser recordados de ello constantemente.

El utilizar estos flecos en nuestra ropa sería semejante a llevar La Biblia colgada a nuestro cuello. ¿Cómo nos conduciríamos en público, cómo conversaríamos y a dónde caminaríamos? Elohim quería que estos flecos sirvieran para mantener Su Palabra viva en la memoria de los israelitas.

Debido a que los judíos utilizan hoy día la vestimenta occidental, guardan esta ordenanza vistiendo una camisilla con flecos en las cuatro esquinas debajo de su ropa ordinaria. Sin embargo, permiten que sobresalgan las cuatro esquinas para que puedan observarse los flecos.

Otra prenda de vestir donde se encuentran los tzi-tziot es en el manto de oración, el cual utilizan los hombres judíos como cubierta cuando oran. Siempre disfruto ver a los hombres de mi vecindario en Jerusalén caminando desde la sinagoga a sus hogares, cada viernes por la noche y shabat (sábado) por la mañana, luciendo su gran manto sobre los hombros y espalda.

 Cuando los hombres judíos oran, cubren sus cabezas con estos mantos de oración para desconectarse del mundo exterior y entrar a la presencia de Elohim. Esto se puede observar dentro de las sinagogas o ante el Muro Occidental de Jerusalén. Los mantos de oración son blancos, representando al cielo o la morada de Elohim.

 Tienen varias franjas azules representando al Rúaj HaKódesh, o Espíritu Santo de Elohim. De esta manera, entienden que el orar con el talit, o manto de oración, significa cubrirse con la presencia de Elohim. Desde tiempos bíblicos, esta costumbre era semejante a la oración secreta en el aposento, posiblemente tal como lo refiere Yahoshua(Yeshúa) en Mateo 6:6, cuando nos dijo que nos encerráramos en nuestro aposento, apartándonos del resto del mundo, para orar a Yahwéh en secreto.

Este talit era el manto usado por Samuel (1 Sam. 15:27), y el manto que Elías echó sobre Eliseo (1 Reyes 19:19). También era el manto utilizado por Yahoshua (Yeshúa), cuyos tzi-tziot fueron tocados por la mujer que tenía el flujo de sangre.

Aún en Su gloriosa segunda venida, Yeshúa podrá estar utilizando Su talit. En Apocalipsis 19:11-16, Yohanan (Juan) nos da la siguiente descripción: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero… y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Elohim… Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de Reyes y Soberano de Soberanos (Apoc. 19: 11-13,16).

El autor J. R. Church sugiere que el vestido que llevará Yahoshúa es el talit, con Sus títulos escritos sobre éste y sobre Sus muslos. ¿Dónde caen los tzi-tziot, sino sobre los muslos? Se puede notar que hay cuatro títulos mencionados en este pasaje – un título por cada uno de los tzi-tziot:

  1. “un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.”
    2. “El Verbo de Elohim” (v. 13)
    3. “Rey de Reyes” (v. 16)
    4. “Soberano de Soberanos” (v. 16).

El propósito de los cuatro flecos en la ropa era, es y continuará siendo el de proclamar la Palabra de Elohim, de manera que siempre se recuerde y se ponga en práctica.

Caracoles

Cada fleco debió contar con un hilo azul. Hoy día, el tinte azul es tan prevaleciente que no podemos imaginarnos cómo, durante los tiempos bíblicos, el azul era probablemente el color más costoso para producir. Por esa razón, era utilizado sólo por la realeza o la clase alta, quienes eran los únicos que lo podían adquirir.

Previo a la creación de tintes sintéticos, la única fuente natural del tinte azul era una pequeña glándula en el caracol de tipo Murex . Se requerían 12,000 caracoles para obtener una cantidad de tinte que llenara un dedal.

 En el año 200 a. E. C., una libra de tela, teñida en azul, tenía un valor equivalente a $36,000. Para el año 300 d.C., esta libra tenía un valor de $96,000, lo cual indica que Lidia, la vendedora de púrpura y una creyente de la primera iglesia, era una de las mujeres más adineradas en el Imperio Romano (Hechos 16:14).

En el método tan breve que tiene la Biblia de relatarnos cosas, esta pequeña cantidad de información sobre Lidia significa muy poco para nosotros hoy día, pero decía muchísimo a los primeros creyentes. De hecho, este detalle era un anuncio como: “¡Una de las mujeres más ricas y poderosas del Imperio Romano acaba de convertirse!” Imagínese el impacto que pudiera tener esto en términos de la predicación del Evangelio.

El color azul representaba, además, algo divino, y hacía que se destacara la realeza del resto del pueblo común. El tener un hilo azul en la vestimenta significaba tener algo de divino o real, y le recordaba al que lo vestía sobre su propio significado ante los ojos de Elohim. Después de todo, Elohim nos ha llamado a ser un sacerdocio real.

Este hilo tan atesorado probablemente pasaría de manos del padre al hijo como un legado muy preciado.

Por: Clarence H. Wagner, Jr.

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YAHOSHUA Y LA MUJER ADULRTERA

Yahoshúa y la Mujer Adúltera POR:ÁNGEL CANDELARIA

Revisión: cristian valdez

INSTRODUCCION

El relato de Yahoshúa y la mujer adúltera es uno de varios relatos frecuentemente mal interpretados y manipulados con el propósito de hacer ver que Yahoshúa abolió la Torah (comúnmente traducida como Ley). Sin embargo, el asumir que Yahoshúa abolió la Torah basándose en su deliberación respecto a la mujer adúltera es un grave error, y denota ignorancia de la Escritura en aquellos que así lo aceptan y enseñan. A través de este breve estudio veremos que, sin lugar a duda, más que abolir la Torah, Yahoshúa confirmó la correcta interpretación y aplicación de la misma.

 Pero Yahoshúa se fue al monte de los Olivos. Luego, al amanecer, se presentó otra vez en el Templo y todo el pueblo acudió a él; entonces se sentó y se puso a enseñarles. Yojanán/Juan 8:1-2 (VIN1)

 Para comenzar esta discusión, estimo necesario mencionar que, en relación con el capítulo anterior y el siguiente, el mismo rompe la secuencia o línea de pensamiento que llevaba la narración. En las secciones anteriores y siguientes a esta historia, la Escritura narra los eventos sucedidos durante la celebración de Sukkot de ese año. De hecho, éste relato no se encuentra en algunos de los manuscritos antiguos—como los textos de la Peshitta y otros Siríacos—y en otros manuscritos aparece ubicado en otro lugar en la narración de la historia de Yahoshúa; algunos lo ubican luego de Luqa/Lucas 21:38, otros luego de Yojanán/Juan 7:36, Yojanán/Juan 7:52, o incluso Yojanán/Juan 21:24.

De acuerdo con Papías de Hierápolis, uno de los “Padres” de la iglesia, este relato también aparecía en el Evangelio Según los Hebreos. Ahora bien, asumiendo que la ubicación del relato sugerida por el libro de Yojanán/Juan es la correcta, tal parece que este evento sucede durante la celebración de Sukkot.

 En eso los escribas y los fariseos le trajeron una mujer que habían sorprendido en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: ‘Rabí, a esta mujer la han sorprendido en el mismo acto de adulterio. Ahora bien, en la Torah Mosheh nos mandó apedrear a las tales. Y tú, ¿qué dices?’ Yojanán/Juan 8:3-5 (VIN)

 Es evidente que la Torah condena el adulterio, y ésto es fácilmente sustentable por la Escritura. Varias porciones de la Torah, como Devarim/Deuteronomio 22:13-30 y Bamidbar/Números 5:11-31, ofrecen instrucciones específicas sobre como tratar los casos de infidelidad. De acuerdo a los detalles ofrecidos en este relato, tal parece que éste era un caso en el cual la mujer estaba comprometida para casarse al momento de cometer la falta, lo cual la hacía merecedora de la pena capital por lapidación:

 En el caso de una virgen que esté comprometida con un hombre, –si un hombre la encuentra en el campo y se acuesta con ella, los sacarás a los dos a la puerta de ese poblado y los apedrearás hasta morir: a la muchacha porque no pidió ayuda en el poblado, y al hombre porque violó a la esposa de otro hombre. Así eliminarás el mal de tu medio. Devarim/Deuteronomio 22:23-24 (VIN, énfasis añadido)

 Sin embargo, la motivación principal de los escribas y fariseos que trajeron este caso ante Yahoshúa no era el buscar la justicia de Yahweh, sino fabricar un incidente en el cual pudieran acusarlo ante las autoridades para desacreditarlo:

 Esto lo decían para probarlo, para tener de qué acusarlo. Pero Yahoshúa se inclinó hacia el suelo y se puso a escribir en la tierra con el dedo. Yojanán/Juan 8:6 (VIN)

 Ésta situación era, principalmente, una prueba política. Para entender ésto, debemos tener en mente que, tras la invasión del imperio romano, los judíos perdieron el poder de aplicar la pena de muerte a las personas que así lo merecían, de acuerdo a la Torah. Tenemos dos evidencias de ésto. Una de ellas la encontramos en la Torah Oral, y la otra en la misma Escritura:

 Algo más de cuarenta años antes de la destrucción del Templo, el poder de aplicar la pena capital fue quitada de los judíos (Tratado Sanhedrín, folio 24)

 Entonces Pilato les dijo: ‘Llévenselo ustedes y júzguenlo según su ley’. Los [dirigentes] yahuditas le dijeron: ‘A nosotros no se nos permite darle muerte a nadie‘” Juan 18:31 (VIN, énfasis añadido)

 Teniendo este dato como base, es posible concluir que los fariseos y escribas buscaban motivo para acusar a Yahoshúa de violar la ley romana. Si Yahoshúa afirmaba que la mujer merecía la pena de muerte, entonces podía ser acusado ante las autoridades romanas de insubordinación, ya que los judíos habían perdido el derecho de aplicar la pena de muerte. Ése privilegio estaba reservado para las autoridades romanas; cualquier persona o grupo no romano que fuera sorprendido aplicando la pena de muerte se exponía a severas sanciones por violentar la leyes romanas.

 ¿Por qué Yahoshúa decide escribir en el suelo? La realidad es que el relato no ofrece una explicación clara sobre el asunto. Existen varias teorías en cuanto al asunto. Pudiera ser que el hecho de escribir en la tierra fuera una referencia indirecta a la maldición pronunciada por los sacerdotes cuando un hombre acusaba a una mujer de ser infiel (vea Bamidbar/Números 5:11-31).

Como parte de este ritual, la mujer era obligada a beber una mezcla hecha de agua consagrada, tierra del Mishkán/Morada y las maldiciones escritas 2. Si la mujer había cometido una transgresión, la maldición entraba en vigor; si era inocente, nada ocurría. Por otro lado, el escribir en tierra pudiera ser una referencia a lo dicho por el profeta Yirmeyahu/Jeremías, lo cual da a pensar que Yahoshúa estaba escribiendo sus nombres en tierra—símbolo de que sus nombres serían olvidados y borrados en el reino venidero:

Esperanza de Yisra’el, O YAHWEH! Todos los que te han abandonado serán avergonzados, aquellos que te dejan serán inscritos en el polvo, porque han abandonado a YAHWEH, la fuente de agua viviente. Yirmeyahu/Jeremías 17:13 (TKIM-DE3, énfasis añadido)

 En cualquiera de los casos, la implicación parece ser la misma: Los escribas y fariseos eran como una esposa que fue infiel a Yahweh debido a sus transgresiones. En otras palabras, Yahoshúa les estaba acusando de lo mismo que ellos acusaban a la mujer adúltera.

 Como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: ‘El de ustedes que esté sin pecado sea el primero en arrojarle una piedra’. Y otra vez se inclinó hacia abajo y siguió escribiendo en la tierra. Pero cuando lo oyeron, fueron saliendo uno por uno, comenzando por los más viejos, hasta que quedó él solo, y la mujer que estaba en medio. Yojanán/Juan 8:7-9 (VIN)

 Ciertamente, los escribas y fariseos habían perdido su caso, y no porque Yahoshúa estuviera “aboliendo la Torah y obrando en la gracia”, como muchos maestros erróneamente enseñan. Para empezar, Devarim/Deuteronomio 22:24 dice que ambos—la mujer y el hombre que cometieron la falta—deben ser apedreados. Sin embargo, ¿dónde estaba el hombre con quien la mujer había cometido adulterio? En este sencillo detalle ya los escribas y fariseos pierden su caso.

 Ahora bien, hay otro detalle técnico aun más importante, lo cual dictamina el desenlace de este caso. La Torah establece que, en un caso de acusación con dos o más testigos, los mismos testigos deben ser los primeros que arrojen la primera piedra en contra del acusado:

 A una persona se le dará muerte únicamente por el testimonio de dos o más testigos, no se le debe dar muerte por el testimonio de un sólo testigo–. Que las manos de los testigos sean las primeras contra él para darle muerte, y después las manos del resto del pueblo. Así eliminarás el mal de tu medio.” Devarim/Deuteronomio 17:6-7 (VIN, énfasis anadido)

 Sin embargo, cuando Yahoshúa alude a sus consciencias, invitando a aquel que esté sin pecado sea el primero en arrojarle una piedra Yojanán/Juan 8:7 (VIN), nadie se atrevió a condenar a la mujer, pues ellos sabían que merecían igual o peor condenación que ella por sus transgresiones. Por otro lado, aunque sabemos que Yahoshúa rechazaba muchas de las tradiciones impuestas por el hombre, en ocasiones usó algunas de estas tradiciones en contra de ellos mismos.

Según la Halakhah de Qumram encontrada en los Rollos del Mar Muerto, nadie que a sabiendas haya violado una sola palabra de los mandamientos puede ser considerado un testigo confiable en contra de su prójimo hasta tanto sea considerado nuevamente apto para regresar a la comunión plena junto a los demás.(Documento Damascus 4Q270, fragmento 9, columna 10, líneas 2-3).

Los acusadores principales, siendo escribas y fariseos, estaban bien relacionados con este principio, por lo que en sus consciencias sabían que no eran aptos para servir como testigos confiables. Por lo tanto, si los acusadores principales no se atrevían a iniciar el acto de lapidación tirando la primera piedra, el castigo que establece la Torah no se podía llevar a cabo, lo cual deja a los escribas y fariseos sin caso alguno en contra de la mujer.

 Entonces Yahoshúa se enderezó y le preguntó: ‘Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?’ Y ella dijo: ‘Ninguno, Maestro’. Entonces Yahoshúa le dijo: ‘Yo tampoco te condeno. Vete y en adelante no peques más.‘” Yojanán/Juan 8:10-11 (VIN)

 Ya que no había caso en contra de la mujer, Yahoshúa no la condena—de todos modos, aquellos que tenían el derecho legal de iniciar la condena se retractaron, por lo que Yahoshúa no encuentra causa para condenarla. Sin embargo, le dice algo muy importante: Vete y en adelante no peques más. La Escritura define el pecado como transgresión de la Torah (1 Yojanán/Juan 3:4). Por lo tanto, lejos de estar aboliendo la Torah, Yahoshúa le está ofreciendo a la mujer una nueva oportunidad de rectificar su vida y comenzar a vivir de acuerdo a la Torah.

 En resumen, el relato de Yahoshúa y la mujer adúltera no está evidenciando un “nuevo régimen de gracia” que deja sin efecto la Torah con la venida del Mesías. La realidad es que, desde el Gan Edén/Jardín del Edén, la gracia siempre ha existido, y ha continuado presente a través de la historia de Israel hasta el día de hoy. Por el contrario, en vez de abolir la Torah, Yahoshúa aplica la misma en favor de la mujer que enfrentaba la pena de muerte.

Pero luego exhorta a la mujer a no transgredir mas la Torah, confimando así la validez y relevancia de la misma. Ésto, más que una evidencia de un “régimen de gracia”, es una evidencia de la validez de la Torah, la cual sigue en efecto hasta nuestros días. Por tal razón, estemos firmes en nuestra fe en el Mesías y en la observancia de la Torah—no siguiendo tradiciones de hombres que contradicen la Torah, sino siguiendo el ejemplo de nuestro maestro Yahoshúa el Mesías.

 “Entonces, ¿invalidamos la Torah por la fe? ¡De ninguna manera! Al contrario, confirmamos la Torah.

Romiyim/Romanos 3:31 (VIN)

SHALOM

PASOS PARA DEJAR DE CULPAR A LOS DEMÁS

La terapia del arrepentimiento
instroducion

La verdadera sanación proviene de hacernos cargo de nuestros propios problemas, no de culpar a otras personas por ellos. ¿Pero cómo podemos sobreponernos a nuestra tendencia a culpar a los demás? El culpar a otros por nuestros problemas es una reacción natural pero inmadura. Tenemos que aprender a comportarnos con madurez.

En Prov. 19:3 dice: La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Yahweh se irrita su corazón.

Así que has tú lo posible por no culpar a otros y deja que Yahwéh haga lo imposible enseñándote a asumir tus responsabilidades. No calles, de lo que guardas dentro del corazón, confiesa tus pecados, exprésale a Yahweh el dolor que no quieres enfrentar. Suelta la tensión interna; no temas.

De todos modos Él conoce todo lo que hay dentro de tu corazón.

Proverbios 17:3 El crisol es para la plata y el horno para el oro, pero Yahweh prueba los corazones.
Salmos 44:21 ¿no se habría dado cuenta Elohim de esto? Pues El conoce los secretos del corazón.
No seas como Adán y java (Eva) que trataron de esconderse de Elohim. Medita en su actitud cuando pecaron contra Yahweh:

“Y oyeron a Yahweh Elohim que paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Yahweh Elohim entre los árboles del huerto. Y Yahweh Elohim llamó al hombre y le dijo ¿Dónde estás? Y él respondió: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí. Y Elohim le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?” ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera medio del árbol y yo comí. Entonces Yahweh Elohim dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó y yo comí “ (Génesis 3: 8-13).

Y Yahweh confrontó a Adán y java (Eva); Él ya conocía la verdad de los hechos pero necesitaba que ellos se enfrentaran a su culpabilidad. Hoy también conoce la verdad de tus hechos; Él espera tu honestidad ante su presencia. A veces los adultos usan todo tipo de trucos para evadir la culpa, pero esto no lleva a la sanación. Los programas seculares de auto ayuda son buenos para que la gente pueda asumir la responsabilidad por sus propios problemas, y se decida a hacer algo para resolverlos. Sin embargo, uno de los defectos de dichos programas es que dan la impresión de que podemos hacer algo sobre nuestros fracasos y nuestros problemas, sin ninguna ayuda. Es decir, que si solo tuviéramos más fuerza de voluntad y pensáramos de una manera más positiva, podríamos sobreponernos a todo. Tristemente la mayoría de nosotros no podemos hacerlo; necesitamos ayuda.

La persona madura se da cuenta de que sus problemas le pertenecen a ella y que solo hay dos personas que pueden ayudarla. La primera es ella misma y la segunda es Yahweh. Como resultado, la mejor terapia y el mejor modo de resolver los problemas, es aprendiendo a decir “lo siento” a un nivel más profundo.

La bendición del perdón

Tehilim (salmo) 32: 3-6 3 Mientras yo callaba, se gastaban mis huesos con mi angustioso gemir todo el día. 4 Me castigabas día y noche, y fui perdiendo fuerzas, como una flor que se marchita bajo el calor del sol. 5 Por fin te declaré mi pecado, no te encubrí mi culpa; dije: “Confesaré mis transgresiones a YAHWEH”, y tú perdonaste la culpa de mi pecado. (Pausa) 6 Por eso los que te amamos oramos a ti en momentos de angustia.

Cuando confesamos recibimos una excelente dosis de terapia interior. La confesión ayuda y el perdón verdaderamente nos hace mejores personas. Hay tres áreas problemáticas en nuestras vidas que podemos incluir en nuestra confesión. Generalmente hemos sido enseñados a pedir perdón solo por lo que hemos hecho. Sin embargo, también podemos pedir perdón por lo que hemos dejado de hacer y por las cosas que nos han hecho.

Cuando incluimos en nuestra confesión las cosas que hemos hecho, estamos dando un primer paso enorme para dejar el comportamiento inmaduro de culpar a los demás. Cuando confesamos no podemos culpar a otros; admitimos nuestras faltas y se las presentamos a Yahweh. Quizás sea cierto que cometemos pecados debido a emociones confusas o por circunstancias que están fuera de nuestro control. Todas nuestras acciones y decisiones surgen del complejo estado de nuestro corazón.

Marco 7: 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos,

Yahweh lo sabe y comprende todo esto. En lugar de analizar todos esos factores, Él quiere que simplemente nos presentemos ante El, le digamos el mal que hemos hecho, y le dejemos a Él, el resto. Cuando presentamos nuestros problemas y pecados externos al confesar, la gracia de la absolución entra profundamente a nuestras vidas y mata las raíces del pecado…

Un amigo del mesías escribió: 1Jn 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Si confesamos nuestros pecados, es decir, si somos honestos con Yahweh, Él nos perdona y nos limpia. A veces me olvido de confesar las cosas que he dejado sin hacer, pero quizás en esa área de mi vida es donde he cometido los pecados más grandes. Lo que hemos dejado de hacer es el símbolo de todo lo que podríamos haber sido en el plan de Yahweh.

Efe 5:14-17 14 Por eso dice: “¡Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará el Mashíaj!” 15 Así que miren con cuidado, cómo se comportan; no como imprudentes sino como prudentes, 16 aprovechando el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no sean insensatos, sino comprendan cuál es la voluntad de YAHWEH.

Si solo pudiéramos ver una mínima parte de la gloria para la cual fuimos creados, nos daríamos cuenta hasta qué punto hemos fallado. Fuimos creados para ser los hijos e hijas eternos del Rey de la Gloria; hermanos y hermanas de los santos y coherederos con Yahoshua. Yahweh quiere que nosotros seamos totalmente sanados algún día, y que brillemos con la luz del mesías.

IYOV (Job) 5: 19 De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.

Al ir a confesar debemos recordar el gran potencial que Elohim nos ha dado a cada uno de nosotros. Entonces nos daremos cuenta de que nuestra falta de amor y nuestra tibia devoción al creador, es el mayor problema de nuestras vidas.

“Hay personas que hacen cosas en tu vida que no te gustan o ¿tú les permites que ellos las hagan?”, si eres sincero tu respuesta deberá ser sí. Por lo tanto hoy vamos a aprender como dejar de echarle la culpa a lo de afuera y comenzar a revisar en nuestro ser interno, con el fin de que aprendas a descubrirte y logres en realidad comprender tu forma de ser y el para qué te pasa cada cosa.

Antes de enseñarte lo que te acabo de prometer me gustaría que respondieras las siguientes preguntas:

¿Eres de las personas que cuando te pasa algo o te equivocas en algo, lo primero que haces es buscar culpables y justificar tu error?

¿Eres de las personas que siempre ve los errores en los demás y nunca los tuyos?
¿Eres de las personas que cuando se equivoca en vez de enfrentar el tema te haces la victima?
¿Eres de las personas que cuando alguien se equivoca lo hace ver como algo irreparable y cuando te equivocas tú lo tratas de hacer ver como algo normal?

Si tu respuesta a cada una de estas preguntas fue sí, entonces te puedo asegurar que debes leer este artículo hasta el final y colocar en práctica lo que te voy a enseñar HOY. OK, si sigues leyendo es porque estás listo para aprender y practicar.

PASOS PARA DEJAR DE CULPAR A LOS DEMÁS Y RESPONSABILIZARTE DE TUS ACTOS.

Paso Uno:  Cada vez que te pase algo en tu vida antes de quejarte, hacerte la víctima y buscar un culpable, busca un lugar a solas, reflexiona sobre el para que te paso, cuáles fueron los pensamientos y acciones que te llevaron a este resultado.

Paso Dos:  Acepta que es normal equivocarse o encontrar cosas que no te sirven recuerda lo que dice el inmortal Silvio Rodríguez “La vida no te quita cosas, te libera de cosas”, por lo tanto cuando sientas que encontraste algo que te sirve, di la siguiente frase “La próxima lo haré mejor” repítela unas 10 veces de manera consciente y realiza en cada una de estas exclamaciones una respiración profunda.

Paso Tres: Recuerda que si alguien te queda mal con algo o tú le quedas mal con algo a alguien, lo ideal es que evites alegar, dado que tanto tú como la persona están aprendiendo algo, como aprender a tener paciencia, no criticar, manejar las emociones o sencillamente aprender a confiar. Lo mejor es buscar de nuevo un espacio a solas y reflexionar sobre qué es lo que estas aprendiendo y cuando descubras lo que debes aprender de la circunstancia actual, podrás salir de la misma.

Paso Cuatro:  Aprende hablar con responsabilidad, Si tu jefe o alguien te llama para presionarte sobre algún tema y luego de colgar la llamada te sientes mal, no digas que tu jefe o esa persona te dañaron el día, di que tú te dejaste dañar el día y aplica lo que aprendiste en el paso dos”, esta será una bonita manera de aprender a ser responsable de las acciones que realizas en tu vida; lo mismo debes hacer cuando dañas algo, no digas “se dañó el maletín”, di “dañe el maletín”.

Paso Cinco:  Aprende a dialogar internamente contigo, busca espacios para conocerte y reflexionar sobre lo que tú has atraído a tu vida a través de tus pensamientos y tus acciones, busca la manera de hacer una lista de lo que te ha gustado de tu vida y lo que te gustaría cambiar.

Paso Seis: Trata de sacar un día a la semana para no juzgarte ni juzgar lo que pasa afuera de ti, con el fin de que puedas contemplar la perfección de Elohim.

Paso Siete:  Aprende a verte como un creador, el cual es responsable de cada cosa que pasa en tu vida para aprender y no como una marioneta o victima a la cual le pasan las cosas por castigo divina.
Bueno hemos terminado shalom.

¿El ser humano está inconforme siempre? ¿Por qué?

¿El ser humano está inconforme siempre? ¿Por qué?

INTRODUCCIÓN

CRISTIAN VALDEZ

Cuando el ser humano aprenda a valorar, lo mucho o poco que tiene, en ese momento aprenderá, el verdadero valor y sobre todo a querer y cuidar lo que dejo perder o simplemente pasar, ese buen empleo, esa pareja que con tantos defectos, siempre estaba brindando compañía, ese amigo que era molesto, pero no le faltaba una palabra de aliento cuando era necesario, en fin, el ver lo positivo dentro de tantos factores negativos, que son los que logran una perdida. 

  1. A. El ser humano siempre ha estado inconforme con lo que tiene sea mucho o sea poco pero nunca está conforme con lo que tiene.
  2. B. Esto lo vemos desde el principio con la primera pareja Adán y java, ellos no estaban conforme con tener todo el paraíso a su disposición para disfrutarlo en su esplendidez.

Gen.2:16-17. Y mandó Yahweh Elohím al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

C. En discusiones con alguien querido ocúpate solo de la situación actual, no saques a relucir el pasado”

D. Un compañero se quejaba de su salario le hicieron un aumento del 20% y paso un mes contento, después, volvió a quejarse. 

E.La gente que trabaja se queja de lo cansado que es y generalmente se sienten poco valorados.

J. Quienes son amas de casa o pensionados se sienten poco valorados también. 

K. Los que no tienen pareja y a cierta edad no han podido casarse se quejan, muchos casados también. 

¿Sera que siempre estamos inconformes?

Y si, pareciera que está en la naturaleza humana desear la vida de otro que creemos es más fácil.

El que es jardinero se queja porque tiene un trabajo duro, prefiere una oficina con aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, un lugar estable.

El que trabaja en una oficina desea a veces ser jardinero porque no tiene tiempo de estar al aire libre, o porque así no estaría trabajando siempre en el mismo lugar rutinario.

Es como que a veces vemos sólo lo negativo de nuestras situaciones y no nos conformamos con lo que tenemos porque no apreciamos el lado positivo de las cosas.

 Nos ponemos a pensar en lo difícil que nos resulta hacer o tener las cosas que deseamos, mientras otros lo consiguen fácil, queremos ser profesionales pero no estudiamos,

Mat. 5: 45. Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

Pero no estamos conforme con ellos, porque si llueve malo, si hay mucho sol malo, nos estamos quejando, si hay frió malo, si hay calor malo. Nunca estamos conforme con nuestro clima o con nuestra vida, siempre estamos inconforme.

Mat. 19: 5. Y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

 El hombre no está conforme con tener una esposa. No está conforme con tener una esposa quiere dos tres cuatros, quiere tener muchas mujeres por que no está conforme con una sola esposa como Dios lo manda.

Uno de los diez mandamientos dice “no desearas la mujer de tu prójimo”.
Aun así, la morena quiere ser rubia, la flaca quiere ser gorda, la alta quiere ser baja, la blanca quiere ser morena y podríamos seguir y nos pasaríamos horas enteras tratando de encontrar respuestas.

Ser inconformes nos puede llevar a sentirnos menos que otros, nos molesta que otra persona progrese o que simplemente se haga notable por su don de gente, y en estrecha complicidad consigo misma/o busca ocupar el mismo lugar o un lugar “más alto” o de más importancia para sentirse importante aunque lo sea, pero el ser inconformistas los lleva a querer más, más dinero, más gloria, más reconocimiento sin importarle perder amistades y hasta amores por conseguir sus propósitos, muchas veces por la vía equivocada.

 El inconformista busca siempre lo que no se le ha perdido, lo que no le hace falta, negándose a sí mismo/a el derecho de disfrutar lo que tienen y que muchas veces es más de lo que se dan cuenta, porque mantiene mente y corazón en criticar, en querer destruir y en querer alcanzar lo que no le pertenece y lo que tal vez nunca alcanzara, convirtiéndose en personas envidiosas y egoístas que siempre están al acecho en espera de una oportunidad para ver por donde atacan, para destruir lo que otros tienen, que va desde valores materiales hasta la imagen, dándole calificativos denigrantes a quien sin haber hecho nada para merecerlo, se gana la cólera, la envidia y los celos del corazón

CONCLUSIÓN

pero sobre todo cuando aprenda a valorar, a saber que no vale más el que tiene o el que esta vestido con lo más caro o tiene más estudios, vale más aquel ser humano que sabe aceptar errores, que sabe cuidar lo que tiene, con errores y tropiezos, pero sobre todo, vale más quien conoce el valor que tiene el simplemente existir y ser parte de algo que todos llaman “mundo”. 

SHALON

 

El misterio del velo rasgado y la muerte en la cruz

REVISION: CRISTIAN VALDEZ 

Escrito por: Besh

HaShem (Yahweh) ordenó que se hiciera un velo para separar el Lugar Santísimo del lugar santo. Según los evangelios, el velo se rasgó cuando Yeshua (Yahoshua)  expiró en la cruz (madero).

La Escritura dice:

“Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo (Marcos 15:38 ) El rasgado del velo se entiende a menudo erróneamente como una señal de que el antiguo pacto, la Torá y el sistema del Templo fueron cancelados en la cruz.

En el libro de Hebreos (10:19-20) se nos dice que el velo simboliza el cuerpo del Mesías. Él es el velo. Así como la vida se rasgó de su cuerpo, así también la cortina se rasgó con el resultado de que podamos tener acceso al lugar santísimo por medio de él. Esto no es el mismo cancelar el sistema de adoración en el Templo, sino que es una dramatización vívida de lo que la muerte del Mesías nos otorga: el acceso al Elohin de Israel, nuestro Creador.

Bordados sobre el velo había dos querubines. Los querubines evocan las imágenes del Jardín del Edén y el camino del árbol de la vida,

como dice la Torá en Génesis 3:24, “Y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.”

Los querubines sobre el velo eran como centinelas ante el lugar del Santo de los Santos, como los dos querubines que guardaban el camino del árbol de la vida (inmortalidad ) y el Jardín del Edén ( paraíso ). A medida que la cortina era fue cortada en dos partes, un camino entre los querubines fue creado.

Lo que es más, el velo delante del Santo de los Santos es considerado la “Túnica del todo poderoso”, El Talmud dice que si una persona está presente cuando otro “inspira su ultimo aliento”, esa persona debe desgarrar sus vestiduras:

Rabí Shimon ben Eleazar dice: “El que está cerca del moribundo en el momento en que respira su ultimo aliento, está obligado a rasgar sus vestiduras.” ( Bava Meitza 25a)

En el evangelio de Marcos leemos la misma secuencia y con el mismo tipo de lenguaje.Y Yeshúa(Yahoshua) dando un fuerte grito, expiró. Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. ” ( Marcos 15:37-38 ) .

Así, el Padre rasgó sus vestiduras por la muerte de su Hijo.

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Yeshua, por el nuevo y vivo camino que él nos abrió a través del velo, esto es ,de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa del Señor, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. ( Hebreos 10:19

SHALON

El Enojo Produce Mas Enojo

El Enojo Produce Mas Enojo, La Sabiduría Produce Paciencia

CRISTIAN VALDEZ

“El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa.” (Proverbios 19:11 NVI)

 Gente herida, hiere gente. Cuando alguien te hace daño, es porque antes, alguien les hizo daño. Las personas groseras, nunca recibieron amabilidad. Las personas poco cariñosas nunca han sentido amor. Cuando alguien es rudo, amargado, desagradable, de espíritu malvado o arrogante, en realidad están gritando con todo su ser: “¡estoy sufriendo! ¡Necesito una gran cantidad de amor! ¡No me siento seguro!”. Porque las personas que son amadas y se sienten seguras no actúan de esa manera. Las personas que son profundamente amadas y seguras, son personas generosas y agradables.

 Si solo estas buscando la revancha, bien por ti. Pero no eres mejor que aquellos que te hirieron. Cuando quedes a mano, no serás mejor que los que te han atacado. Para ser mejor que ellos, vence al mal con el bien. Respondes con amor.  En vez de tomar en cuenta sus palabras, fíjate en su dolor.

 Edwin Markum escribió un poema corto que dice así: “Ellos dibujaron un círculo que me excluía, por hereje, insolente, y muchas cosas de las que se burlaron. Pero el amor y yo tuvimos el ingenio para ganarles. Dibujamos un círculo más grande donde los incluimos a todos ellos.”

 Hay un mito que la psicología moderna nos ha “vendido”, pero es una gran mentira: Dice que todos tenemos solo una cierta cantidad de enojo en nuestra vida; y esto sería como si tuvieras una cubeta de enojo. Cuando se llena esta cubeta, la psicología moderna dice que solo lo necesitas expresar. Simplemente necesitas vaciar la cubeta. Entonces, cuando se vacíe la cubeta, serás liberado, y a esto le llaman catarsis.

 

Si tú crees este mito, vas a sufrir viviendo enojado toda tu vida, porque no tienes solo una cubeta de enojo en tu vida, ¡tienes una fábrica completa!, la fábrica puede seguir produciendo y produciendo y produciendo. Cuando finalmente te deshaces de algún enojo o ira, simplemente ya tienes más esperándote.  De hecho entre más enojo saques, más produces.

 Todos los estudios realizados al respecto, muestran que la agresión solo genera más agresión. Las explosiones de ira producen más ira y cada vez más frecuente, hasta que se convierte en un comportamiento habitual en tu vida.

Solo vaciar la cubeta del enojo no es la respuesta. ¡Porque simplemente se volverá a llenar! La respuesta es: 

 “El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa” (Proverbios 19:11 NVI).                                                            

Reflexiona Sobre Esto

SHALON

Eruditos adventistas hablan sobre el Nombre Sagrado

Eruditos adventistas hablan sobre el Nombre Sagrado

REVISION:  CRISTIAN VALDEZ

Hace muchos años tuve en mi mano, prestado, un juego de tres libros encuadernados en azul, que se titulaban Israel’s Heritage (La Herencia de Israel), publicados por dos eruditos adventistas que habían sido judíos anteriormente. Ofrecí comprarle esos libros al adventista que me los mostró pero él se negó a vendérmelos. Más tarde el mismo hombre me dijo que se había mudado de casa y que había quemado los libros. Luego escribí a la agencia publicadora, pero me informaron que ya los libros estaban fuera de circulación. Afortunadamente ya yo había traducido y conservado los siguientes párrafos que comparto ahora con ustedes, verbatim, (sin añadirles ni quitarles nada):

Página 78 y 79:

«Concerniente al nombre del Creador, en la Biblia hebrea el nombre específico de Dios es Yahwéh. Sin embargo este nombre ha sido erróneamente traducido por muchos traductores ingleses como Jehovah. En el siglo ocho los eruditos hebreos judíos, llamados masoretas, añadieron los puntos vocales a la Biblia hebrea. Siendo que los judíos consideraban que el nombre de Dios, Yahwéh, era muy sagrado para pronunciarlo, los masoretas añadieron a Yahwéh (YHWH) los puntos vocálicos de Adonáy (Señor). Como resultado de esto, cuando nuestro pueblo judío, leyendo, llega al nombre de Yahwéh, no lo pronuncian, sino que en vez de pronunciarlo dicen ‘Adonáy’.»

Páginas 81 y 82 (citando el Salmo 2):

«Aquí notamos cuán claramente la Biblia establece que en este texto Yahwéh es el Padre, porque vemos a Yahwéh el Padre hablándole al Mesías y diciéndole: ‘Tú eres mi hijo, hoy te he engendrado.’

«Podemos estar seguros de que esto se refiere al Mesías. Podemos estar seguros porque la última parte del segundo versículo dice que ‘los reyes de la tierra se levantan, y los gobernantes toman consejo juntos, contra Yahwéh y contra su Mashíaj’ (Mesías). Por lo tanto, este capítulo entero trata de Yahwéh el Padre y del ‘Ungido,’ el Mesías, su Hijo.»

Página 89:

«No se necesita más que un Dios para gobernar el mundo. Hay solamente un Dios el Padre, pero el mismo hecho de que Dios tiene en sus dominios a un Mesías, que es su Hijo, llamado el Príncipe, éste es naturalmente un miembro de la casa real del universo. Por lo tanto, la palabra ‘Dios’ (Elohim) es un término genérico y como tal puede aplicarse tanto a Yahwéh, Dios el Padre, como a su Hijo, Yeshua, el Mesías.»

Página 87:

«‘Oye la instrucción, y sé sabio, y no la rechaces.’ No rechaces este mensaje, porque el Mesías es el hijo del Dios viviente Yahwéh.»

Página 192:

«Así entendemos que en el plan de salvación, Yahwéh el Padre envió a su Hijo, el Mesías Divino, en su propio nombre. Cuando el Mesías vino a esta tierra y tomó sobre sí la forma de carne humana, el Padre, Yahwéh, envió su ángel para declarar el nombre del Mesías, ‘Yeshua.’ Siendo que Yeshua  significa salvación de Yahwéh o Salvador, podemos ahora entender lo que quiso decir el Salvador cuando declaró: ‘Yo he venido  en el nombre de mi Padre,’ y lo que quiso decir el Padre cuando declaró: ‘Mi nombre está en él’.»

Página 193:

«Reconociendo los nombres hebreos distintivos del Padre y del Hijo, podemos ahora apreciar la belleza y el significado de los nombres del Creador y de su Hijo divino. Encontramos también la idea de vida auto existente en el nombre de Dios, porque Él solamente es el Eterno, el Sempiterno.

«Ahora podemos apreciar más cabalmente las palabras del hijo cuando dijo:

Yahwéh me poseía en el principio de su camino, antes de sus obras de la antigüedad; fui establecida desde la eternidad, desde el principio…yo estaba con él.(Prov. 8:22, 23, 30).»

«Exultamos, pues, con David:

‘Bendito seas tú, oh YAHWEH, el Dios de Israel, nuestro Padre por siempre jamás. Tuya, oh YAHWEH, es la grandeza, y el poder, y la gloria, y la victoria, y la majestad… Tuyo es el reino, oh YAHWEH…Ahora, pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre. 1 Crónicas 29:10, 11, 13.»

«¿No podemos también nosotros unirnos en los sentimientos de uno que tuvo al Mesías en gran estima, cuando comentó lo siguiente:

‘Por tanto, Dios también lo ha exaltado, y le ha dado un nombre que está sobre todo otro nombre; para que al nombre de Yeshúa se doble toda rodilla, de las cosas que hay en el cielo, y de las cosas que hay en la tierra, y de las cosas que hay debajo de la tierra, y que toda lengua confiese que Yeshúa el Mesías es Señor, para la gloria de Yahweh el Padre, Filipenses 2:9-11.»

Hasta aquí las citas. Aquellos tres libros iban destinados a convencer a los judíos de que Yeshúa es el Mesías. Pero me pregunto: ¿Por qué los eruditos adventistas no enseñan estas mismas cosas a sus miembros en todas las iglesias adventistas?  fin.                       

Por: José Álvarez (Yosef)

La revisión adventista hecha de la Reina-Valera en el año 2000, explica en su introducción que el término “Jehová” es una transliteración inexacta y que por tanto se deja de usar, y dicen:

“En las primeras ediciones de esta NVR habíamos empleado el nominativo “ETERNO” en vez de “JEHOVA“, por tres razones: porque “JEHOVA ” es una transliteración inexacta, por ser un vocablo extraño al idioma español y porque no expresa nada.
 

“Ahora para expresar el augusto nombre de Dios, esta revisión del años 2000, sigue el modelo del Nuevo Testamento. Cuando el NT cita algún pasaje del AT que tiene el tetragrama hebreo YHWH, no dice “Jehova”, sino “SEÑOR”(adonay). La gran mayoría de las versiones bíblicas (protestantes) siguen también este modelo natural del NT. Entre estas se encuentran la King James Versión, la New International Versión (Biblia Internacional), la Nueva Biblia Española, la Biblia de las Américas, la Biblia de Almeida y otras 20 versiones mas.

Eso mismo, seguir el uso que el Nuevo Testamento hace en sus citas del Antiguo Testamento, es lo que hacen la mayoría de las biblias protestantes y también las católicas y ortodoxas, o sea, sustituir el tetragrama YHWH por “el Señor”(Adonay). Si los Testigos de Jehová persisten en la exactitud y veracidad de la pronunciación “Jehová” es porque han tenido el mal acierto de convertir tal pronunciación en su seña de identidad, de lo contrario quizá hubieran finalmente reconocido, como los adventistas, que esa transcripción es un error histórico (por cierto, un error cometido originariamente por algunos traductores católicos).

Raymond F. Cottrell, Adventista del Séptimo Día y Académico de Hebreo, escribe: “Se cree ahora casi universalmente que la manera de escribir Yahweh refleja con precisión la pronunciación antigua, original de YHWH. Para ser fieles con la práctica común de pronunciar los nombres propios traducidos de un idioma extranjero con la vocalización tan original como sea posible, sería completamente correcto y apropiado que usemos el nombre Yahweh donde la palabra aparece en el Antiguo Testamento, y también donde sea que hablemos del Dios verdadero en los tiempos del Antiguo Testamento. Esta práctica se está haciendo más y más común entre los eruditos bíblicos y los Cristianos informados”, Review and Herald, Feb. 9,1967

En unos escritos de la publicación del Adventista del Séptimo Día, el Editor asociado Don F. Neufeld, provee estas revelaciones: “Yahweh es el nombre que identifica al Dios de los hebreos. Donde los filisteos adoraban a Dagón; los egipcios, a Amón; y los amonitas a Milcom, los hebreos adoraban a Yahweh... Cuando la voz dijo ‘Yo soy Yahweh, no había duda alguna en la mente de cualquiera que estuvo presente en cuanto a la identidad del vocero. Él fue el Dios de los hebreos. Hasta donde se conoce, ningún otro pueblo llamó a sus dioses por sus nombres” (The Advent Review and Sabbath Herald, 1971)

Si usted honra los deseos de otro ser humano en cuanto a usar su nombre personal, ¿cuánto más debería honrar a la petición de su creador de llamarlo por su Nombre? ¡Él, es el único que puede dar salvación! Tome en cuenta; si el nombre realmente no importa,

 ¿Le importaría a usted si Yahweh tiene el de usted en el momento cuando se llegue a éste en Su Libro de la Vida? Tome en cuenta lo que Yahshua indica: “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi padre, y delante de sus ángeles… Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. (Apoca. 3:5, 20:15). 

Diccionario Bíblico Adventista Del Séptimo Día  Primera Edición En Español por: Siegfried H. Horn, Ph.D. corrobora lo siguiente de la palabra jehova.

JEHOVA (heb. YHWH, “Yahweh”, “el que existe en sí mismo”, “yo soy”). Transliteración conjetural del sagrado nombre de Dios por el cual Israel debía llamarlo, según instrucción divina, para distinguirlo de todos los falsos dioses (Ex. 3:13-15). En hebreo consonántico el nombre se escribía YHWH, el que, de acuerdo con LVTL, aparece 6.823 veces en el AT. Estas 4 letras reciben el nombre de Tetragrámaton. Aunque no hay evidencias documentales contundentes para confirmar la vocalización Yahweh (generalmente españolizado Jehová), por lo general los eruditos están de acuerdo en que esa era la pronunciación original. Por causa de lo sagrado que consideraban el nombre Yahweh, y el temor de profanarlo y así transgredir el 2º mandamiento del Decálogo, los judíos poco a poco dejaron de pronunciar el nombre. Este proceso ocurrió durante el período intertestamentario, aunque no se puede precisar la fecha exacta. Los autores de los libros bíblicos postexílicos (como Esdras-Nehemías y Malaquías) no vacilaron en usar la palabra Yahweh en la misma forma en que lo hicieron los autores preexílicos. En el s III a.C., cuando los primeros libros de la Biblia fueron traducidos al griego, el nombre Yahweh se escribió en caracteres hebreos en los manuscritos griegos, como lo demuestran el papiro Fuad 266 de Dt (ss I o II a.C.) y un fragmento de los Profetas Menores (comienzos del s I d.C.) encontrados en una cueva del Nahal Hever. Sin embargo, en manuscritos posteriores de la LXX el nombre de Dios aparece regularmente traducido como Kúrios, “Señor”. Esto indica que en los primeros siglos de la era cristiana se había establecido firmemente el siguiente hábito: leer ‘Adónây, “Señor“, cada vez que aparecía el término Yahweh en la lectura de un pasaje bíblico en hebreo, y Kúrios, “Señor”, cuando el texto hebreo era traducido al griego. Que esta costumbre estaba bien establecida en la nación judia del s I d.C. lo demuestra el hecho de que Cristo y los apóstoles usaron la palabra Señor en forma regular cuando los escritores del AT hubieran usado el nombre Yahweh. En realidad, el término Señor había reemplazado tan completamente al de Yahweh, que Yahweh o Jehová no aparece en ningún pasaje del NT. Cuando los masoretas comenzaron a agregar las vocales a los manuscritos hebreos consonánticos (ss VII u VIII d.C.), añadieron las vocales de la palabra ‘Adônây a las consonantes YHWH. Hasta hoy se ha seguido esta costumbre en todas las Biblias hebreas, aun las impresas por no judíos. Los judíos siempre sustituyen ‘Adónáy en lugar de Yahweh cada vez que lo encuentran en la Biblia. Al no conocer esta costumbre judía, algunos traductores de las Escrituras a los idiomas modernos a partir del s XII d.C. tradujeron YHWH con las vocales que tenía ‘Adônây (dando “Jehová”, y lo pronunciaron de ese modo; Ex. 6:3; Sal. 83:18; Is. 12:2; etc.). Generalmente se cree que YHWH es una forma del verbo hâyah, “ser”, en cuyo caso significaría “el Eterno [el que vive eternamente]”, “el que existe por sí mismo”, “el auto suficiente”. El atributo divino particularmente destacado por este título es el de la auto existencia y la fidelidad, apuntando al Señor como el Dios viviente, la fuente de la vida, en contraste con los dioses de los paganos que no tenían existencia fuera de la imaginación de sus adoradores (ls. 41:23-29; 44:6-20).

Comentario bíblico adventista del séptimo día tomo 1 págs. 27 versión española. Traductor  Víctor e. Ampuero matta

La obra de los masoretas.

Los masoretas también inventaron dos complicados sistemas de acentos, uno para los libros en prosa y otro para los Salmos y Job. Los acentos consisten en muchos signos diferentes añadidos al texto con el propósito de indicar los diversos matices de pronunciación y énfasis. Cada vez que los masoretas creyeron que algo debía leerse en forma diferente de la que estaba escrita en el texto, colocaron en el margen los cambios sugeridos, pero no cambiaron el texto mismo. Un ejemplo es la lectura del nombre de Dios -que consiste en las cuatro consonantes hebreas YHWH (llamado el tetragrámaton)- que probablemente se pronunciaba Yahwéh en la antigüedad. Pero durante siglos lo judíos piadosos, temiendo profanar el nombre santo, no lo habían pronunciado. En cambio, cuando llegaban a la palabra YHWH, decían ‘Adonai: Señor. Los masoretas fieles a su principio de no cambiar las Escrituras, dejaron las cuatro consonantes hebreas YHWH cada vez que las encontraron, pero les añadieron las vocales de la palabra ‘Adonai. Por lo tanto, cada lector judío experto al llegar a esta palabra, leía ‘Adonai, aunque sólo estaban las vocales de la palabra ‘Adonai añadidas a las consonantes YHWH. Puesto que los cristianos de la primera época de la Reforma no conocían la práctica explicada, se limitaron a transliterar como Jehová el divino nombre de Dios.

Comentario bíblico adventista AT Y NT. Comentario Sobre El Segundo Libro de Moisés Llamado ÉXODO. Corrobora lo siguiente de éxodo 3: 14-15:

Yo soy me envió.

“Yo soy” es una forma abreviada de “Yo soy el que soy” y tiene el propósito de expresar la misma idea.

  1. Este es mi nombre.

De la palabra hebrea traducida como “Yo soy” proviene la forma derivada Yahvéh (BJ), o Jehová en la VVR. Para los judíos, éste siempre ha sido el nombre sagrado con el cual el verdadero Dios se distingue de todos los dioses falsos.